Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Comparte

    Dosjotas
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 27

    Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Dosjotas el Miér Dic 19, 2012 12:22 am

    Bueno, no consiste en un AAR propiamente dicho, ya que no narra las aventuras de un personaje "creado" en particular, pero soy aficionado a la escritura y al leer algunos de los vuestros, pues me ha entrado el gusanillo y he escrito algo. Veréis que he variado algún material original del juego para darle más realismo o adaptarlo. Está escrito sin revisar, así que puede haber erratas. Disculpad las licencias y espero que os guste.


    --HIJOS DE CALRADIA--

    PRÓLOGO:

    Dos mil doscientos cincuenta y siete años después del nacimiento del Profeta, las tierras de Calradia continúan convulsionadas por la inestabilidad y la guerra. En el Sur, el recién autoinvestido Sultán Hakim continúa extendiendo su poder sobre las diferentes tribus del desierto mientras es proclamado por los suyos como el Hijo del Sol y la Arena.

    Los conflictos han impedido que el Gran Muro se termine a tiempo, y las noticias de riqueza y tierras fértiles atraen a miles de guerreros salvajes montados venidos de más allá del mundo conocido. Las Ciudades Rhodok, antaño corazón de la civilización y cultura Calradiana son gobernadas por ambiciosas familias burguesas que nunca terminan por resolver sus diferencias, mientras las viejas y conservadoras dinastías pertenecientes al Reino de Swadia, incapaces de resistir el azote de las circunstancias, tratan de aferrarse a sus obsoletas instituciones feudales,  rifando la corona a emperadores débiles.
    Los viejos y eruditos se estremecen a sabiendas del futuro que sus descendientes forjan y esperan. El mundo está cambiando, y el poder vaga huérfano. La oportunidad está ahí para el que intente tomarla...



    1. SOBRE EL INFORME DE LAS TIERRAS SITIAS AL NORTE.


    Excelentísima Santa y Sagrada Dignidad Celestial:

    Bien está lo que bien acaba. A pesar de los recibimientos hostiles que tuvieron lugar al inicio de las Misiones, los bárbaros del norte por fin han sido iluminados con las escrituras del Profeta, y ya no hay cabezas de sus mártires siervos expuestas en las plazas.

    No tienen una estructura clara y mucho menos civilizada, pero como dijo el mismo Profeta, todos y cada uno de los hombres guardan algo de bondad en su interior, y nuestro cometido ha sido cumplido al transmitirles con éxito dichas enseñanzas.

    Los líderes de los principales núcleos urbanos ya son fieles seguidores del Profeta, y el comercio que allí se desarrolla , ahora que nuestros lazos de credo son más estrechos ,florece, y  fomentan la llegada de comerciantes cargados con valiosos metales de sus minas a nuestras tierras, mientras que los nuestros llevan refinados artículos que atraen a sus élites. Tengo que manifestar infinita gratitud y alabar la sabiduría de Su Santa y Sagrada Dignidad Celestial cuando, haciendo uso de su innata iluminación, envió un cargamento de vinos venidos de las tierras Rhodoks, y me mandó entregar a mi anfitrión, el Caudillo Aedin, Señor de Thir. Se sirvió de este  en un banquete, y por su comportamiento y el de sus invitados, intuí que la cosecha fue buena. Me ha ordenado agradecer tan noble gesto por parte de Su Santa y Sagrada Dignidad Celestial. He observado también que ha expuesto las vasijas que lo contenían, de excelente gusto, en el pabellón principal, como si de tesoros se tratase, y he de reconocer que así parecen en contraste con la fría y malcuidada piedra que conforma este edificio.

    Vuelvo al asunto central.  Hay que reconocer que las zonas más rurales y míseras continúan siendo peligrosas para aquellos que siguen la verdadera fe del Profeta.  Tienen la costumbre de, llegada la primavera y derretida la nieve, cuando asoma el primer resquicio de hierbajo, arremolinarse en torno a él para adorarlo, llegando incluso a adoptar posturas embarazosas. Sus cosechas, cuando estiman que es oportuno gastar energía en producirlas, no suelen crecer mucho más que eso. Cuando presencian la cría de sus ganados o sus caballos se produce también un motivo de celebración, observando el acto y animando al macho para que realice con éxito la cópula. Me ha llamado la atención que, cuando muestran gratitud a sus dioses (creen tener innumerables, y no haré perder a Su Santa y Sagrada Divinidad Celestial en nombrarlos) a diferencia de otras creencias infieles o la nuestra propia, nunca orientan su cabeza hacia los Cielos, si no que permanecen casi besando la tierra. Intuyo que esto se debe a su naturaleza minera, o tal vez pueden pensar que estos indignos seres en los que dicen creer se hallan en la profundidad de la Tierra. En cualquier caso es indiferente, ya que la Divinidad del Profeta estoy seguro ha condenado semejantes comportamientos a la extinción.

    Sería sabio pues, advertir a los distintos Señores y Distinguidos que usted crea conveniente, que estos asentamientos son inseguros para sus gentes. Yo en su lugar ordenaría colgar carteles en los mercados advirtiendo el peligro que entraña pararse a reposar, pedir indicaciones o perderse cerca de las aldeas, tratando de evitarlas. Seguro que esta información es tomada en muy alta estima por los aliados de Su Santa y Sagrada Divinidad Celestial.

    Para facilitar esta tarea, estoy tratando de convencer a mi anfitrión para que, cuando el tiempo lo permita, comience a construir una vía de piedra hacia el sur, tal y como hicieron con gran genio nuestros antepasados, ya que es sabido que estas obras perduran hasta nuestros días.

    Concluyo ya, aprovechando para contestar a su pregunta en relación con mi familia. Mi mujer no pudo superar las fiebres y falleció hará unas semanas. Me siento demasiado viejo como para buscar otra. En lo que concierne a mis hijos, en breves tendré que comenzar a prepararme para asistir al nombramiento del mayor como guarda de mi anfitrión. Los caudillos no tienen lesgislación alguna que fije su número ni comportamiento, tan solo nombran tantos como estimen oportuno y puedan permitirse, pues se consideran la élite de entre sus hombres, y se encargan de salvaguardar su vida. No termina de ser un honor, pero sí es verdad que deposita confianza en mí al permitir que mi propio hijo sea uno de los encargados de salvaguardar su vida. Sin duda, una muestra de agradecimiento y un gran gesto diplomático que confirma sus buenas intenciones para con Su Santa y Sagrada Dignidad Celestial y todos sus siervos y seguidores.

    En un rato me personaré en el patio de armas, junto al resto de los relevantes de esta tierra, para asistir al rito que oficiaré yo mismo. Oraremos al Profeta por la vida de mi anfitrión y todos sus fieles guerreros. Entonces, mi hijo habrá de desnudarse en ayunas sobre el firme helado. Habrá de estar así, en presencia de todos los invitados, hasta que mi anfitrión lo considere oportuno. Esta será la segunda vez que oficie semejante rito, y normalmente mi actual señor lo tendrá así hasta que su piel aparente el mismo congelamiento y color que la nieve. Entonces, el guarda más veterano aprovecha el momento; el protagonista, con sus sentidos colapsados como consecuencia de la temperatura no percibe el momento en el que el otro individuo se acerca por detrás, y con un sello candente,  sujeto con mucha pericia y unas tenazas, lo aproxima a la congelada nalga izquierda del aspirante hasta hacer contacto con su piel. Confío en que mi hijo de muestras de virilidad y no chille demasiado, pues si lo hace, será descartado. Desconozco el origen de esta costumbre así como la razón por la que mandan marcar en tan indigna parte, pero los guardias suelen exhibir su seña delante de algunas mujeres para yacer junto a ellas. Comenté a mi señor que este tipo de actos van en contra de la Divina palabra del Profeta, pero se mostró inflexible a negociar en lo referente a lo que parece una antigua tradición.

    Sellaré y daré por concluido este informe, manifestando mis mejores deseos para Su Sagrada y Santa Divinidad Celestial, así como para su hija, cuya belleza y virtudes hacen indigno cualquier elogio. Ruego, por último, que proporcionéis algo de comida y bebida a mi mensajero, al que ya conocéis.

    Fdo.:
                                          El Obispo Gerduard, Fundador y Maestro de la Orden del Profeta Blanco.


    2. SOBRE LA DECADENTE PROSPERIDAD EN LOS ESTADOS RHODOK:

    El manto del Señor Protector Graveth se extendía sobre la bulliciosa y aparente Ciudad Libre de Jelkala. Sus ciudadanos, orgullosos y cargados de optimismo, hacían alarde de su metrópoli y su historia que, reflejada en los edificios y obras públicas construidas con decoro y arte, formaban su paisaje urbano. Graveth Gynn, perteneciente a una de las familias más acaudaladas y prósperas de los Estados Rhodok, había establecido una compleja red clientelar llevando a cabo generosas donaciones al pueblo, y formando una milicia propia cuyas soldadas eran responsabilidad de su bolsillo.

    Comprada la lealtad del pueblo, y repartiendo un generoso botín a sus soldados a costa de la competencia en materia de política y negocios, se había garantizado para sí el monopolio de los productos y rutas más provechosas, dejando un margen de mercado para la nueva baja burguesía, formada ahora por antiguos mercenarios dignos de su confianza.

    Kilómetros más al Oeste, el aroma a viñedos empapa  las colinas que el invierno no terminaba de conquistar. Sobre ellas, la piedra que mostraban las murallas de Veluca, más parecía tallada en mármol por su cuidado, haciendo que el eco de su pasado prevaleciera los siglos manteniendo la ciudad aparente juventud.

    Con sus carnes comidas por el hambre, los oscuros harapos de una lóbrega figura avanzaban amparándose en la noche y el silencio. Las antorchas, centinelas de la magnífica Gran Biblioteca, santuario de eruditos y  refugio para el conocimiento, habían quedado ya atrás. Su respiración y el ladrido de unos chuchos eran la única sinfonía que podía percibir, hasta que ahogado en su propio grito cayó al suelo.

    - Sin armar jaleo, dame lo que tengas ahí. – La confusión no le permitió reconocer más que la voz del que no podía ser ningún chiquillo, más sí un hombre maduro.

    - ¡Soy pobre! ¡Soy pobre! ¡Piedad! -  Alzó la voz temblorosa mientras se dolía en la espalda del golpe, y con la otra sostenía un viejo libro con tapas de duro cuero, tratando con todo su cuerpo que las hojas del interior no cayesen.

    - ¡Silencio he dicho! – Amenazó el agresor con una daga en la mano, que si pudo distinguir. La víctima, temblorosa,  cerró los ojos, se aferró al objeto y suplicó más:

    - Lo juro, lo juro... ¡Soy pobre! – Y la paz volvió súbita, por lo que se creyó muerto. Conmocionado volvió en sí y notó el vaho, que era suyo, era su aliento. La espalda le dolía, al igual que los rasguños en las palmas de las manos, y notó un calor extraño emanando por su cuerpo. Sintió entonces la presión sobre sí, y halló la razón de la anormal temperatura tiñendo en rojo sus ropajes. El líquido, que lo impregnaba todo, se dejaba correr contra la piedra, tan oscuro y mortal que apenas podía distinguirse. Cuando se incorporó, dejó caer el cadáver. Jamás había tenido la muerte tan cerca.

    Cuando se volvió para tratar de ver que había sido, escuchó una voz femenina.

    - Y se que eres pobre, no lo repitas más veces. – Tiró entonces un cuchillo de cocina al suelo, y el metal resonó chirriante.

    - ¿Qué quieres? – Pregunto el hombre asustado.

    - Ya nada. – Dijo seca. La Luna pidió permiso, y con su tímida luz brillaron sus cabellos rubios y se descubrió una mirada salvaje y parda como las hojas que caen a merced del viento en otoño. Terminaban de agraciarla un cuerpo que se imaginaba esbelto bajo aquella larga y pobre falda, un mentón fino y nariz algo chata, armonizados con unos carrillos y labios que bien pudiera querer conquistar un buen señor tierra que de mujeres así.

    -¿Nada? – Preguntó extrañado, más para sí que para ella.

    - Nada dije. Ya tengo lo que quería – miró con desprecio al inerte tendido en el firme – Has sido un buen cebo, te estoy agradecida.

    - ¿Cómo cebo? – Se intrigó.

    - Llevaba días buscándole, y sabía que no iba a ser fácil encontrarle. Me debía dinero, cosa que no me puedo permitir. Así que en vez de buscarle a él y te seguí a ti. No eres el primero al que despoja de bienes por esta zona, pero si el último.

    - El perro que guarda del ratón en vez de salir tras el gato... Muy ingenioso.

    - Supongo que a eso lo llamaréis ingenio. ¿Eres filósofo o algo? – Preguntó ella al ver el libro.

    - Médico. – Dijo orgulloso.

    - Y pobre. Eso es que no eres de fiar, pero supongo que no me queda otra alternativa... – Quedó pensativa-  ¿Qué sabes de partos y preñadas?

    - A eso me dirigía antes del infortunio. -  Releyó para sí en libro escrito en la Lengua Noble, utilizado hace siglos por los habitantes del antiguo Imperio, utilizado hoy por las élites y los para redactar sus memorias y tratados. Traducido ponía “Infecciones y complicaciones derivadas cuando una mujer da a luz”. – Te advierto que he de realizar un trabajo para una persona distinguida, y se enojará mucho si no aparezco. Espero que no te quieras ver implicada.

    - Calla. –Dijo sin dar importancia. - ¿Qué ha llamado la atención de tan distinguida personalidad, si puede saberse?

    - Yo utilizo métodos antiguos. Los que usaban durante la época imperial. Llegué a la Gran Biblioteca en busca precisamente de un ejemplar como este. Los métodos antiguos dan mucho mejor resultado en medicina, y eso me está haciendo ganar cierto renombre en determinados círculos. Lo que gano lo invierto en estos conocimientos, que tengo guardados a buen recaudo. Me interesa más ser recordado por mis proezas en medicina que por acumular riqueza, así que no soy pobre por incompetente, como te puedo demostrar.

    - Que noble –espetó sin ocultar cierta burla – pues te pido que haga uso de ella ante círculos, quizá no tan distinguidos. Se trata de una compañera que deberá dar a luz si no esta noche, mañana, no te tomará mucho, y podrás descansar y comer a cambio. Ese es el trato.

    - Supongo que tampoco me conviene negarme ante tan agresiva y certera fémina.

    - Supones bien. Ahora que lo sabes, te advierto que es mejor que hagas bien tu trabajo, esta mujer es muy apreciada por nuestro jefe. Podría enfadarse mucho si algo sale mal. Le da... Mejor dicho, le daba grandes beneficios. Y a pesar de todo no la ha abandonado y la ha permitido seguir viviendo con el resto. ¿Cómo es tu nombre?

    - Jeremus. Mi apellido no tiene importancia, por el momento. ¿Tu jefe? ¿Y tu cómo te llamas?

    - Depende de lo que paguen, cariño...


    Última edición por Dosjotas el Lun Sep 05, 2016 3:35 pm, editado 2 veces

    SirMetrac
    Caballero
    Caballero

    Mensajes : 1284
    Edad : 24
    Facción : Reino Vaegir

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por SirMetrac el Miér Dic 19, 2012 3:15 pm

    Excelente Arr espero ansioso más capitulos.


    _________________
    No estoy de acuerdo con lo que dices,pero hasta con la vida defenderé el derecho que tienes a decir lo que piensas.-Voltaire

    Mikeboix
    Emperador
    Emperador

    : : wyrd bi∂ ful ārǣd
    Mensajes : 11286
    Facción : Imperio de Calradia

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Mikeboix el Miér Dic 19, 2012 3:36 pm

    Im-pre-sio-nan-te.
    Leo esta ARR y me creo que estoy leyendo un libro escrito por un escritor profesional.
    Fantástico.


    _________________
    ~No olvides leer las normas. No resuelvo dudas de los juegos por mensaje privado.~




    Last Breath of Calradian Empire: Mod sobre el glorioso pasado de Calradia. ¡Apoya el desarrollo!

    garfielz77
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 76
    Edad : 39
    Facción : Reino del Norte

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por garfielz77 el Dom Dic 23, 2012 3:02 pm

    Muy buena historia y muy buen estilo. Despues de leerme los dos primeros capitulos me he quedado con ganas de más y con algunas preguntas (¿que será la Orden del Profeta Blanco?). Espero que sigas y se despejen las incognitas.


    _________________

    Dosjotas
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 27

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Dosjotas el Lun Dic 24, 2012 5:13 pm

    3. SOBRE LOS CASTILLOS DEL REINO DE SWADIA.

    Ancha y monótona, la meseta Swadiana se extiende pintada en ocres hacia un horizonte infinito. Su naturaleza seca, que se pronuncia conforme se avanza hacia el interior, sus asfixiantes veranos y helados inviernos hacen de ella un territorio despoblado. La tierra no da mucho más de sí, de manera que nuestras gentes hacen crecer trigo, cebada y centeno.

    Delvian de Amere tomo un respiro. Estaba convencido de ser crítico en su obra, pero temía que la crudeza de la realidad, la verdad a cerca de las circunstancias pudieran encolerizar a algún Notable, o quizás ser usado como excusa por enemigos de su padre para vilezas.

    No. Enamorado de ese ideal, la verdad serviría para abrir los ojos a Su Majestad, al rey y a todos los hombres de bien del reino. La verdad siempre vence. No se puede seguir huyendo de la realidad.

    Nótese en nuestra naturaleza el paisaje que adornamos con castillos, que construimos para ofrecer refugio a comerciantes y siervos cuando el peligro asoma. Hijos de la piedra y el ingenio de nuestros siervos y gentes educadas, regamos nuestra tierra cos ellos, y es de ver así como marcamos la propiedad de las tierras que los circundan según pertenecen legítimamente a uno u otro Señor. La legitimidad de estos Señores es una necesidad en nuestra sociedad.

    Los Rhodoks, a pesar de tener lengua, pasado, etnia y ser culturalmente iguales entre ellos, no son capaces de hacer concepto de su virtud en aquello que llaman “público” cuando, tratándose de la propiedad común, sólo tienen derecho a usarla la determinada ciudad que lo posee. A pesar de ser iguales, es igual de extranjero para un habitante de Jelkala uno de Veluca como lo puedo ser yo o el más salvaje de los Kherguitas.

    En cambio, nosotros mantenemos por medio de nuestras antiguas instituciones la integridad y tradición del Reino. Y es bien sabido que poco tiene que ver un campesino de Dhirm con un siervo de Praven, como pasa en Suno o cualquier aldea. Cada una con sus fueros y costumbres, no necesitamos de inventos “públicos” ni leyes más allá de lo que marcan nuestro hábitos.

    Honor y juramento nos hace ligarnos a la integridad de Su Imperial Majestad, quien, siendo la personificación del Reino, nos protege de enemigos y es buen juez para que no nos matemos los unos a los otros. Respeta las leyes que cada señor impone en sus tierras, que para algo son heredad y propiedad de cada uno y las administra por el bien de sus gentes a sabiendas; y así ni Dhrim es de Praven, como no lo es Suno, ni sus gentes súbditos de Su Imperial Majestad, ya que estos rinden pleitesía a su Señor, que es quien brinda seguridad a sus gentes, y acude caballeroso a batalla dando su vida por ellos y sus tierras llegado el momento.


    Resopló de nuevo Delvian de Amere. – Mi Rey es un necio.- Pensó para sí. –Pero es mi Rey. – Todo había de hacerse para la supervivencia del Reino.

    Y es así por lo que, vestidos en platas, controlan los educados Señores a sus gentes, pues nadie defiende mejor que el propietario sus tierras, y le hace necesidad de ser héroe en batalla librando a sus muchedumbres de los enemigos (...) y es por ello que debe ser el más valiente.

    Y así lo quiera el profeta que, siendo tan diferentes, podamos permanecer unidos, ya que estas virtudes nos hacen vida más allá de los lenguajes y costumbres de cada uno.

    Por todo esto, es de bien para el futuro de nuestros hijos, y el nuestro propio, que el Rey conozca bien a sus Leales. Es así tanto que cuando el Rey es el Reino, y sus Leales sus súbditos, necesita saber si el pié izquierdo apoyará al derecho cuando este comience a caminar. De lo contrario, podría tropezar Su Majestad Imperial, y el Reino con él.


    Mandó a dos hombres hacer réplicas de los textos, para que su palabra se extendiera por todo el Reino. Decidió que era mejor una firma anónima, y hacer de esta ética algo popular, no uan apelación directa a Su Imperial Majestad. Los Kherguitas solo saben de arrasar campos, no de derribar ni sitiar muros, - reflexionó- de momento...

    4. SOBRE LOS CAMBIOS EN EL REINO VAEGUIR

    Coincidiendo con el reinado de Yarogelk I, apodado “el grande”, se encontraron yacimientos de plata y oro al norte. Fue entonces cuando sus élites pudiron rechazar la invasión montada a costa de mercenarios más occidentales –especialmente Rhodoks- quienes finalmente se asentaron en la taiga.

    Pronto, animados por estos capitanes mercenarios, los grandes del Reino Vaeguir se dejaron deslumbrar por el arte y decoro del que hacían alarde otros Notables de más allá de sus fronteras.
    El rey Yaroglek, apoyó con este oro trabajos y obras para palacios y otras obras públicas, desarrollando un al final un estilo propio que caracterizaba sus urbes. No tardó tampoco con esto en deshacerse de la gran nobleza, al verse febril y necesitado el pueblo de estos trabajos, llevados principalmente en Reyvadin.

    “El Grande” mira con fraternal ambición a sus vecinos nórdicos, que “alejados de la civilización y guiados por caudillos presos de órdenes religiosas y escasos de sesos” necesitan que una cultura superior les guíe hacia un prometedor devenir. Al fin y al cabo, no hace tanto la taiga se encontraba en las mismas condiciones, y la invasión montada ya no era un peligro; mucha sangre por poca nieve derramaron los valientes que se atrevieron a entrar en su pobre territorio.

    Burduk era uno de esos hombres sin apellido que sólo sabían hacer la guerra. Entrenado en las milicias de Veluca, partió hacia el oeste junto con un puñado de camaradas para presentarse en calidad de capitán mercenario cuando estas campañas resultaron más lucrativas que las que ofrecía su patria. El y sus hombres se destacaron con picas, ballestas y disciplina sobre las hordas montadas. Disueltas las compañías mercenarias, y se alistó en el recién creado ejército profesional del reino, premiado por su hoja de servicio con el puesto de Capitán de Líneas.

    Las Líneas eran regimientos concebidos para guardar fronteras. Estaban dirigidas por un capitán que a su vez disciplinaba dos especialidades: Lanzas cortas y Espadas, a las que se les exigía una máxima disciplina y coordinación.

    Le mandaron al capitán seleccionar buenos hombres para cumplir las intenciones del rey; habría que intentar que esos bárbaros del norte y sus minas se integraran en el reino. Trató de hacerlo por las buenas, así que mandó al capitán con sus hombres con el objetivo de persuadir – prioritariamente por las buenas, pero sin reparar en sangre si fuera necesario- al caudillo más cercano. Una unidad de Línea daría una buena impresión de fuerza.

    Recibió Marmun Bryeld, Secretario General del Rey a un herido Burduk a las puertas del campamento. Ordenó el noble que los guardeses se retiraran de la tienda cuando fueron acompañados.

    - Un regimiento de Líneas masacrado capitán.

    - No eran nórdicos... – Masculló el aludido.

    - Eso no es excusa. ¡Ni puede ser verdad! ¿Quién osaría atacar un nutrido grupo de los servidores de “El Grande”?

    - Encontré esto terminada la refriega... No formaron líneas ni tenían estandartes visibles... Sabían dónde estaba nuestro campamento y lo arrasaron. Todos sus hombres iban montados. – Mostró un medallón de bronce.

    Había inscritas unas letras. – no he podido relacionarlas con ningún Señor, reino o ciudad.

    -“C.P.O.” – Leyó el notable. -Largo de aquí.

    Abandonó la tienda el capitán sin mostrar cortesía o enfado. Marmun Bryeld comenzó a redactar una carta:

    Mi Majestad:

    Me temo que alguien es reacio a su voluntad. Si mi conocimiento en la antigua Lengua Imperial no falla, C.P.O corresponde a Cabilo Profex Ore. No tengo tiempo ni estoy en condiciones de adornar lo que le tengo que decir, y sé que Su Majestad no es aficionado a adulaciones, así que iré al grano:
    Su reciente y creciente poder ha debido disgustar a algún representante del profeta en la tierra. No descartaría posibles aliados del Celestial. La Orden del Profeta Blanco anda detrás de la destrucción de una avanzadilla que mandamos para hacer cumplir sus planes. Desconozco que desencadenante diplomático podrá tener este incidente, pero recomiendo a Su Majestad que se prepare para una guerra en la que el propio destino de la fe y almas de nuestros hombres jugarán un papel determinante(...)


    Declaró tres días festivos y se alzó la voz “El Grande” a la semana de la redacción de esta carta sobre su pueblo desde el palco en una ceremonia de júbilo.

    - Desde ahora- Concluyó. – Las verdaderas enseñanzas del profeta serán tradición de nuestro pueblo sin que extranjeros corruptos las utilicen para socavar el destino glorioso que está por venir.

    Y así se coronó “El Grande” como máximo representante el profeta en la tierra. Se vivieron caceías de toda orden o todo clérigo que no lo reconociese como tal. Los hombres y campesinos acudieron en masa para presentarse voluntarios. Los cuadros formaban y marcharon animosos y galantes. Nunca antes en Calradia la voluntad de un hombre había puesto en juego tantas almas...


    Última edición por Dosjotas el Lun Dic 24, 2012 5:25 pm, editado 1 vez

    SirMetrac
    Caballero
    Caballero

    Mensajes : 1284
    Edad : 24
    Facción : Reino Vaegir

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por SirMetrac el Lun Dic 24, 2012 5:16 pm

    Muy bien pero

    NO SE PERMITE EL DOBLE-POST


    _________________
    No estoy de acuerdo con lo que dices,pero hasta con la vida defenderé el derecho que tienes a decir lo que piensas.-Voltaire

    Dosjotas
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 27

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Dosjotas el Lun Dic 24, 2012 5:28 pm

    Pido disculpas.

    Arreglado el primer post para qe tenga toda la información. ¿Podrías borrar el segundo?

    Muchas gracias!


    _________________
    "A algunos se les considera grandes porque también se cuenta el pedestal.

    Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.

    La vida es una obra teatral que no importa cuánto haya durado, sino cuánto bien haya sido representada."

    Mikeboix
    Emperador
    Emperador

    : : wyrd bi∂ ful ārǣd
    Mensajes : 11286
    Facción : Imperio de Calradia

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Mikeboix el Lun Dic 24, 2012 5:31 pm

    Dosjotas escribió:Pido disculpas.

    Arreglado el primer post para qe tenga toda la información. ¿Podrías borrar el segundo?

    Muchas gracias!

    Uf, a Metrac le sienta mal la Navidad... no te asustes, es el poli malo del foro, pero hace bien su trabajo.
    Gran trabajo Dosjotas, estoy siguiendo tu ARR como si de una verdadera novela se tratara.


    _________________
    ~No olvides leer las normas. No resuelvo dudas de los juegos por mensaje privado.~




    Last Breath of Calradian Empire: Mod sobre el glorioso pasado de Calradia. ¡Apoya el desarrollo!

    garfielz77
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 76
    Edad : 39
    Facción : Reino del Norte

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por garfielz77 el Mar Dic 25, 2012 6:03 pm

    Estas haciendo un completo retrato de todas las facciones de Calradia pero por todos lados aparece la misteriosa y poderosa Orden del Profeta Blanco, que me tiene super intrigado. ¡Quiero más!


    _________________

    Mikeboix
    Emperador
    Emperador

    : : wyrd bi∂ ful ārǣd
    Mensajes : 11286
    Facción : Imperio de Calradia

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Mikeboix el Sáb Dic 29, 2012 8:46 pm

    Mucha razón. He pensado que si la cosa sigue así y se organiza correctamente, se podría trasladar esta apasionante historia a algún mod que desarrollemos... Sería brutal.


    _________________
    ~No olvides leer las normas. No resuelvo dudas de los juegos por mensaje privado.~




    Last Breath of Calradian Empire: Mod sobre el glorioso pasado de Calradia. ¡Apoya el desarrollo!

    Mikeboix
    Emperador
    Emperador

    : : wyrd bi∂ ful ārǣd
    Mensajes : 11286
    Facción : Imperio de Calradia

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Mikeboix el Jue Ene 10, 2013 8:40 pm

    Em... señor dosjotas... ¿esto tiene continuacion? Porque, al parecer, es una historia que ya tienes escrita y que nos estas presentando poco a poco... ¿me equivoco?

    ¡Queremos mas! tongue


    _________________
    ~No olvides leer las normas. No resuelvo dudas de los juegos por mensaje privado.~




    Last Breath of Calradian Empire: Mod sobre el glorioso pasado de Calradia. ¡Apoya el desarrollo!

    Dosjotas
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 27

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Dosjotas el Vie Ene 11, 2013 10:44 am

    La verdad es que la voy haciendo un poco sobre la marcha. Esta mañana he tenido un ratejo para escribir algo.

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------

    5.SOBRE LAS TRIBUS DEL DESIERTO

    La arena pare crueldades. Y buitres. Es un lugar de hombres sin nombre, de tierras sin dueño, donde oasis teñidos en carmín sustituyen la ley. Allí no había ciudadanos ni súbditos, hombres libres o esclavos. Aquel que allí nacía era ladrón o comerciante, y estos segundos acostumbraban a ser más bandidos y despiadados que los propiamente dichos.
    Durante la época de los Emperadores, siglos atrás, algunos hombres marchaban a comerciar más allá del mundo conocido, trayendo consigo especias y otros manjares y alhajas exóticas de tierras que escapaban del conocimiento calrádico. Era la “calriponta” o camino de oriente.

    Atraídos por la propia supervivencia, las gentes que pastoreaban corderos o cabras por ese desierto se interesaron por establecerse cerca de los oasis, consolidando así la ruta, al construir pequeñas plazas que permitían a los viajeros y comerciantes un lugar dónde guardarse de la hostilidad y saciar apetitos y sed.
    Cuando la corona imperial fue de facto un título decorativo, esta ruta cayó en desuso y aquellos que vivían junto a ella cayeron en el olvido. No terminó por ello de perderse la tradición comerciante, y a esta ruta, borrada de la memoria de “los hombres civilizados” es conocida ahora por la “Serra-ahir”, o el camino del profeta que gana batallas, que une los pueblos.

    Serraní significa camino entre oasis. Cuando estas gentes cayeron en la miseria más absoluta, los pueblos en los que vivían no tardaron en atacarse los unos a los otros. Donde nadie produce nada no queda más remedio que robar a aquel que tiene algo para alimentarse. Esto ha terminado por fulminar el interés de los más occidentales por esta ruta; dónde ven, si cabe, una tierra más propensa a las hostilidades que la suya propia.

    Hakim de Shariz, conocido ahora como el Sultán Hakim I, era un hijo de aquellos comerciantes. Shariz no era por entonces más que un sucio y decadente mercadillo cercado por una empalizada de madera, dónde pastores –y algún fugitivo occidental- paraban a descansar e intercambiar escasos bienes básicos. Su familia era numerosa; tres hermanos menores que él, primos, tíos, parientes más o menos cercanos... Que un día decidieron dejar de matarse entre sí para hacerse con el control de aquel paupérrimo lugar. Este clan tomó el nombre de su ciudad como dinástico y comenzó a guerrear primero contra las otras familias comerciantes, para establecer su poder. El padre de Hakim fue también el primero en preocuparse en legislar, palabra inexistente para estas gentes hasta aquel momento. Aunque primitivas, establecía unas normas básicas para la convivencia. Es probable que la madre de Hakim, esposa de su padre, tuviera una gran repercusión en este aspecto –se trataba de una de las tantas mujeres raptadas de aldeas más civilizadas, que a los ojos de estos hombres resultaban más bellas y aptas para la reproducción, y mayor garantía de hijos sanos- y explicase a su marido algunos usos y costumbres de la fe del Profeta.

    Si bien continuó sin profesar esta fe, algunos de estos principios resultaron útiles en aquel momento, y de esta manera dejó de darse muerte a cualquiera que por allí pasase para dar cobijo y agua al sediento –a cambio de un servicio en la milicia y otros deberes tutelados por la familia-.

    Esta educación influyó definitivamente en el carácter del futuro Sultán. Cuando no se ofrecía muerte, sino vida, los hombres dejaban de matarse para colaborar. Las antiguas tierras de los emperadores ofrecían un “gran oasis” fértil para aquellas gentes condenadas al desierto, pero estas gentes estaban divididas –de momento-.
    Así partió un joven Hakim de Shariz al morir su padre, heredero de una villa unificada y con unos principios conciliadores, propagando su palabra y su forma de vida, derrotando a los saqueadores y los injustos que se aprovechaban de los débiles, uniendo otras villas y ciudades similares a su natal bajo sus teorías y sus leyes. Así fue coronado Sultán y Sabio, verdadero portavoz del Celestial en aquellas tierras que, en ese momento, sus habitantes creían no condenadas al hierro y al hambre.


    Última edición por Dosjotas el Jue Ene 31, 2013 7:10 pm, editado 1 vez


    _________________
    "A algunos se les considera grandes porque también se cuenta el pedestal.

    Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.

    La vida es una obra teatral que no importa cuánto haya durado, sino cuánto bien haya sido representada."

    Mikeboix
    Emperador
    Emperador

    : : wyrd bi∂ ful ārǣd
    Mensajes : 11286
    Facción : Imperio de Calradia

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Mikeboix el Vie Ene 11, 2013 3:47 pm

    Madre mía. Cuándo acabes el relato se podría considerar cómo la mejor y más exhaustiva descripción de Calradia y su historia. Es fantástico, aunque Valan, gran hincha de los sarranís, podría enfadarse ante la historia que les has dado Razz


    _________________
    ~No olvides leer las normas. No resuelvo dudas de los juegos por mensaje privado.~




    Last Breath of Calradian Empire: Mod sobre el glorioso pasado de Calradia. ¡Apoya el desarrollo!

    Jarl
    Caballero
    Caballero

    : : =)
    Mensajes : 1673
    Facción : Rugby Argentino

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Jarl el Vie Ene 11, 2013 4:06 pm

    y de donde sacas todo esto? o lo inventas? Suspect


    _________________
    "Los proletarios no pueden perder más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo por ganar. ¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS"

    Dosjotas
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 27

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Dosjotas el Jue Ene 31, 2013 6:56 pm

    Es todo inventado, para darle un pelín más de profundidad. Si no se queda muy "soso".

    6. SOBRE EL GRAN KHAN


    (Puertas de Dhirim ) Hace 10 años.



    Ajeno a todo, el Gran Khan luchaba por respirar. Ya poco le importaba lo que fuera ocurriera; las lluvias de fuego o las órdenes de sus hombres peleando en aquellas murallas. Si por él fuera, aquel sitio sería ya cenizas, pero había que administrar el tiempo y las fuerzas con cuentagotas. Fue uno de los pocos momentos en los que comprendió porque aquellos contra los que luchaba tenían la costumbre de apilar papeles y archivos en monasterios y palacios. Jamás pensó que pudiera serle útil; mas de joven su presencia y su palabra hacían innecesario el papel. Todo se acababa, y los muertos no gritan.


    “Desde las puertas de Dhirim, el Gran Khan, Señor del más grande Imperio y con más gentes que los tiempo han conocido:

    En estos días he comprendido la tara de mi imperio. El fallo es que no hay imperio alguno. He conquistado y conseguido cuanto he querido en esta vida; las tierras me pertenecen, los hombres me obedecen y mis enemigos se arrodillan. Todo esto ocurre en lo que llaman “El Gran Khanato”. Ahora descubro que esto no es nada. Es sólo una idea; el Gran Khanato es una idea, no es un hecho, y consiste en obedecerme. ¿Obedecerán a quien yo mande una vez yo no pueda? Imposible. Y he comprendido porqué:

    Me hayo ahora a las puertas de una tierra antigua. Por lo visto no queda nada de lo que fue, pero este antiguo imperio, que ya no existe, no era como el mío. Cuando conquistaban y tomaban tierra y gentes estas no solo pasaban a ser de un señor, pasaban a ser de una idea, una idea que consistía en obedecer unas normas, leyes y costumbres que perduraban siglos, hasta tal punto que las generaciones y sus personalidades vivían por y para esta idea.

    Esta idea, este imperio, estas leyes y costumbres hacían salir grandes hombres que conquistaban igual que yo, pero la historia, aunque refleja estos protagonistas, habla de la expansión y las victorias de este imperio, como si la idea en sí utilizara a esta gente para sus propósitos. Yo, en cambio, me he valido de mi mismo para lograr algo más grande y en menos tiempo; es decir, no he ampliado una idea, ni me he valido de ella; yo solo he creado la idea, y por lo tanto, yo soy la idea. Cuando yo muera, la idea se irá conmigo. Un solo hombre no puede calar en tan poco tiempo en las raíces de la historia de los hombres.

    Sus Emperadores obedecían a un imperio, y en cambio, yo tengo un imperio que me obedece a mí. Esto último es la clave. Lo demás divagaciones de un enfermo.

    Quien quiera que encuentre este escrito, haga lo que crea más conveniente con él.

    Hasta aquí he llegado."



    A día de hoy, diez años más tarde, se lee “Hasta aquí llegó”, esculpido sobre la piedra que decora el alto de aquellos portones, dónde murió un hombre cuyo epitafio Raza “Aquí yace un Imperio”, y sus tierras son propiedad de tres señores; tres hijos que mantienen una endeble paz entre sí más por conveniencia que amor fraternal; Nyrjan Khan, en la estepa oriental, Vrojan Khan, en la media estepa, y Sanjar Khan, en la estepa más occidental.

    Mezclando sus formas de combate y cultura con la propia de los territorios conquistados, son muchos los mercenarios que ofrecen sus servicios a los Khanes; especialmente ingenieros, maestros de cría para obtener buenos caballos, médicos e incluso algún letrado y filósofo.

    Su carácter nómada, sus costumbres y su forma de hacer la guerra tan característica como impredecible están cambiando. Los hombres montados siguen siendo expertos jinetes, pero comienzan a dominar otros campos. El arco y la flecha evolucionan, y los reyes de las espuelas no han renunciado a las pretensiones de su padre...


    -------------------------------------------------------------------------------------------------

    Bueno, hasta aquí las "intros" de las facciones. Todo esto será algo así como un "prólogo" al que adjuntaré una cronología para darle profundidad a Calradia. Incluirá nacimientos, muertes y demás hechos relevantes de personajes del juego y otros creados para que la historia no pierda sentido.

    Lo que va a ir a continuación se trata de una aventura propiamente dicha. Sin perder el factor sociológico y crudo que trato de darle -procuraré hacerlo para todas las edades-, he creído interesante y entretenido introducir personajes -¡y un protagonista!- dentro de este mundo al que intento dar algo mas de color y vida.

    Es probable que muchas cosas de este prólogo cambien y se modifiquen -esencialmente el estilo de escritura, ya que que me esta quedando cutre y está escrito rápido para redactar en forma de borrador- para darle mayor calidad a la lectura.

    A pesar de ello nunca está de más tratar de que os entretenga, y os hagáis una idea y hagáis crítica, en lo que voy corrigiendo.






    _________________
    "A algunos se les considera grandes porque también se cuenta el pedestal.

    Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.

    La vida es una obra teatral que no importa cuánto haya durado, sino cuánto bien haya sido representada."

    Mikeboix
    Emperador
    Emperador

    : : wyrd bi∂ ful ārǣd
    Mensajes : 11286
    Facción : Imperio de Calradia

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Mikeboix el Vie Feb 01, 2013 1:34 pm

    La gente parece estar muy entretenida en otros asuntos últimamente, pero espero que esto que estás escribiendo llegue pronto al mayor número posible de personas, porque es arte puro, Dosjotas.
    De momento no encuentro nada criticable, es tan jodidamente perfecto que valdría para escribir un libro o un cuento corto.

    Es muy bueno que nos muestres detalles de la historia de Calradia que, siendo inventados por tí la mayoría, encajan perfectamente con lo que hasta ahora sabíamos. Es decir, que estás creando un armonía perfecta entre lo que realmente es (los datos e historias aportadas por los creadores del juego) y otros datos y profundizaciones que tú mismo inventas.

    El conjunto es genial. Genial prólogo, inmejorable.


    _________________
    ~No olvides leer las normas. No resuelvo dudas de los juegos por mensaje privado.~




    Last Breath of Calradian Empire: Mod sobre el glorioso pasado de Calradia. ¡Apoya el desarrollo!

    jessvegi
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 88
    Facción : La que me convenga mas

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por jessvegi el Jue Feb 07, 2013 11:51 pm

    Muy bueno, no tengo critica alguna, la unica que tengo es hacia mi por no haberla leido antes Mad y mira que ya he leido todas las de aqui, solo me faltaba esta.

    Mikeboix
    Emperador
    Emperador

    : : wyrd bi∂ ful ārǣd
    Mensajes : 11286
    Facción : Imperio de Calradia

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Mikeboix el Miér Feb 13, 2013 9:49 pm

    Dosjotas, ¿podría tomar parte de tu historia para un mod que estamos desarrollando en el foro?


    _________________
    ~No olvides leer las normas. No resuelvo dudas de los juegos por mensaje privado.~




    Last Breath of Calradian Empire: Mod sobre el glorioso pasado de Calradia. ¡Apoya el desarrollo!

    Dosjotas
    Miliciano
    Miliciano

    Mensajes : 27

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Dosjotas el Jue Feb 14, 2013 7:02 pm

    Le faltan bastantes cosas para ser "utilizable" en mi opinión, pero adelante. Un placer que estas lineas hayan inspirado o ayudado a alguien.


    _________________
    "A algunos se les considera grandes porque también se cuenta el pedestal.

    Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.

    La vida es una obra teatral que no importa cuánto haya durado, sino cuánto bien haya sido representada."

    Contenido patrocinado

    Re: Hijos de Calradia [Prólogos Facciones]

    Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 3:35 pm


      Fecha y hora actual: Sáb Dic 10, 2016 3:35 pm